Un curso integral de música

Cristóbal Soler

La vitalidad de la interpretación de una obra musical depende de un modo particular de que la relación entre el autor, el músico y el oyente sea acorde a la obra, la situación y el momento.

Dado por supuesto el estudio previo, que relaciona al intérprete con el autor, es necesario que el músico novel aprenda a discernir cuál es la manera adecuada de pre-sentar –poner en presente– la obra ante el oyente. Para lograr esto, la experiencia del maestro es indispensable: quien ha interpretado y producido repetidas veces y con éxito una pieza está en la posición adecuada para transmitir qué es lo que hace que el público la reciba y disfrute según la intención del autor.

Más aun, la posibilidad de establecer un diálogo con el experto –algo casi solo posible en un curso monográfico– facilita que el estudiante aclare dudas, exprese sus críticas y reciba asesoramiento puntual sobre aspectos que es difícil cubrir en la preparación generalista. El principiante necesita aprender la importancia de la adecuada contextualización y de una interpretación ajustada al público receptor.

Este curso, centrado en un repertorio barroco, está orientado a directores de orquesta, instrumentistas y cantantes. Una parte clave es la interpretación en conciertos vespertinos de las obras estudiadas. Así, las interacciones autor-intérprete-oyente y maestro-alumno adquieren su plenitud y facilitan que el participante enriquezca su experiencia interpretativa y vaya descubriendo las vías óptimas para transmitir el mensaje del autor al público.

Mtro. Cristóbal Soler Almudever,
director del curso